martes, 10 de diciembre de 2024

 En un paciente con sedimento urinario activo con castas de glóbulos rojos, insuficiencia renal y nivel normal del complemento, es prudente solicitar anticuerpos anti-membrana basal glomerular. Este es un paso importante porque el tratamiento de la enfermedad anti-membrana basal glomerular del síndrome de Goodpasture (hemorragia pulmonar asociada) es diferente al de las vasculitis, que consiste en un intercambio de plasma de emergencia además de terapia con esteroides y citotóxicos. Se ha demostrado que uno de los factores pronósticos más importantes es el nivel de creatinina antes de la instauración de la terapia. Los pacientes con valores de creatinina superiores a 5 a 6 mg/dl normalmente no recuperan su función renal.

 La hipertensión renovascular es una de las causas más comunes de hipertensión secundaria, especialmente hipertensión moderada a severa. Se debe realizar un diagnóstico de estenosis de la arteria renal en pacientes cuyo nivel de creatinina aumenta después de la instauración de un inhibidor de la enzima convertidora de angiotensina; en pacientes mayores de 50 años que desarrollan hipertensión difícil de controlar en el contexto de enfermedad aterosclerótica difusa (especialmente con un soplo abdominal unilateral); hipertensión moderada a severa y riñones de tamaño asimétrico, e hipertensión y edema pulmonar repentino.

 La poliuria se puede definir por una producción de orina superior a 3 l/día. En ausencia de DM no controlada que produzca una diuresis osmótica, tres trastornos principales causan poliuria, todos ellos asociados con una osmolalidad urinaria inferior a 250 mOsm/kg: polidipsia primaria, diabetes insípida central (DI) e DI nefrogénica. Las causas de DI central incluyen neurocirugía, enfermedades autoinmunes, traumatismos primarios y tumores metastásicos y enfermedades infiltrativas (p. ej., sarcoidosis e histiocitosis x). La principal causa de DI nefrogénica en adultos es el uso crónico de litio y la hipercalcemia.